Vie. Sep 17th, 2021

A lo largo de los años he tenido ocasión de conocer y hablar con músicos de todas las edades, instrumentos, especialidades, condición y tipos de trabajo. Pero hay una serie de preguntas, o de inquietudes, que de manera recurrente nos abordan a todos y todas en nuestra vida como músicos.

En este artículo vamos a destacar 5 de las más comunes y a sugerir algunas de las preguntas y respuestas que nos pueden ayudar a dar con la solución.

1. Por mucho que me organizo, ¿por qué no me da tiempo a hacer todo lo que quiero?

Para empezar, te sugiero las siguientes preguntas:

  • ¿de verdad me organizo tan bien como creo?
  • ¿Qué significa exactamente “organizarse bien”?
  • ¿Lo que me estoy exigiendo está acorde con mis posibilidades?

En el primer caso, solo tú puedes responder a la pregunta, pero déjame darte mi opinión sobre la segunda. Para mi, “organizarse bien” no tiene tanto que ver con la cantidad de cosas que pones en tu agenda o con lo estrict@ que seas con los horarios, sino más bien con la relación entre los objetivos que te planteas, el tiempo necesario para su ejecución y el tiempo que les asignamos.

En el curso de «Gestión del Tiempo para músicos» hablamos sobre establecer objetivos a largo, medio y corto plazo, y a la vez dividir los proyectos en áreas de trabajo y éstas en tareas individuales. Pero lo más importante es asignar a cada tarea el tiempo que va a requerir, antes de planificarla en nuestra agenda. Así sabremos cuánto tiempo asignarle en nuestro día a día.

Hay una frase famosa de Tony Robbins que dice “la mayoría de las personas sobreestima lo que puede hacer a corto plazo y subestima lo que puede hacer a largo plazo”. Podemos empezar por no sobreestimar lo que podemos hacer en el día a día. Un consejo que suele darse en este sentido es, al principio, multiplicar por 4 el tiempo que pensamos que requiere cada tarea, hasta que cojamos experiencia y ajustemos los tiempo. Otra frase que se suele decir es que “ninguna tarea dura menos de 1 hora”. En poco tiempo seremos expertos y más precisos con el tiempo que requiere cada cosa.

En cuanto a la tercera pregunta, en el curso sobre «Cómo marcarse objetivos» pasamos un filtro por cada uno de los objetivos que nos planteamos. Se trata de revisar si todos cumplen con el control “Smart, Pure and Clear” que nos enseña a que nuestros objetivos sean específicos, medibles, realistas, que supongan un reto, que estén fijados en el tiempo, etc… En este caso, comprobaría primero si los objetivos que te planteas están alineados con tus valores e intereses (si no es así, ya sabes que tu resistencia hará todo lo posible para que no los alcances). Después si son realistas y están dentro de tus posibilidades, quizás te estés exigiendo algo que por tus circunstancias particulares o temporales ahora mismo no esté dentro de tus posibilidades. Lo peligroso de esto sería que empiece a calar en ti la idea de que no eres capaz de conseguir lo que te planteas, cuando en realidad solo es algo circunstancial que puede solucionarse con más tiempo o con un ajuste rápido.

Y por último, si las preguntas y respuestas anteriores no se ajustan a tu caso, no pierdas de vista “los ladrones de tiempo” de los que también hablamos en el curso de «Gestión del Tiempo para músicos». Esas pequeñas cosas a las que a veces no damos importancia pero que afectan definitivamente a nuestro rendimiento. Hablo de cosas como llamadas o mensajes en el móvil mientras estudiamos o trabajamos, parar un segundo para ojear las redes sociales, interrupciones de compañer@s, despistes o falta de concentración, repartir la concentración en varias tareas simultáneas, el cansancio mental, la procrastinación o la falta de asertividad.

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2. Termino la carrera y… ¿ahora qué?

Si te estás haciendo esta pregunta, entiendo que no estás ante una posibilidad cercana y segura de empezar a trabajar como músico, con lo que yo empezaría por estas preguntas:

  • ¿Mi formación es suficiente o necesitaría más estudios?
  • ¿Qué salidas profesionales valoro para mi futuro?
  • ¿Por qué decidí hacer esta carrera?
  • ¿Por qué no me hice estas preguntas hace uno o dos años?

La primera, evidentemente, es una pregunta retórica: siempre necesitamos más formación. De hecho, la base de todo músico es la mejora constante, ¿no?. Es cierto que esta mejora suele venir de la mano de la experiencia constante, pero estamos suponiendo que no tienes al alcance la posibilidad de esta experiencia de una manera continuada. En ese caso, ¿qué posibilidades de continuar tus estudios has valorado?

Pero antes la segunda de las preguntas (¿Qué salidas profesionales has valorado para tu futuro?), porque esto puede darte una pista de hacia dónde dirigirte a la hora de ampliar tus estudios o de buscar oportunidades de tener experiencias que te formen más en esa dirección.

Si la respuesta no es clara, siempre podemos acudir a la tercer pregunta. Desde el punto de vista del coaching, la pregunta sería algo como “¿Cuál es tu visión?”. Posiblemente cuando decidiste estudiar esta carrera asociabas tus expectativas a una visión concreta. En este punto, podemos comprobar si durante el tiempo que han durado nuestros estudios esa visión se mantiene intacta, está difusa o directamente ha cambiado. Suele valer la pena tomarse un tiempo para pensar y no tomar decisiones precipitadamente. De hecho, en algunos países los jóvenes acostumbran a tomarse un año sabático tras finalizar los estudios, durante el cual valoran las posibilidades, se informan sobre las diferentes opciones e idealmente se conocen a sí mismos para tomar las decisiones acorde a sus valores, expectativas y realidad.

Aunque en el mundo de la música no sea habitual parar un año de estudiar (y de hecho a veces no muy recomendable), la idea de parar, pensar, valorar opciones, y establecer un plan de acción, siempre parece adecuada.

En este sentido, siempre comento que hacerse estas preguntas cuanto antes es más conveniente que hacérselas a última hora. No para que te martirices si estás en esta situación (nunca es tarde), sino sí para empezar a tomar conciencia de ello si aún te falta un tiempo para tener que tomar la decisión que posiblemente marque los siguientes años de tu carrera y de tu vida.

3. Ya no tengo esa motivación que me hacía ir todos los días a estudiar ¿Qué puedo hacer?

Mis preguntas en este caso serían:

  • ¿Qués es lo que antes me movía a estudiar todos los días?
  • ¿Qué ha cambiado? ¿He cambiado yo con ello?
  • ¿Tengo objetivos en el horizonte?

La falta de motivación es una de las situaciones más normales entre los músicos. Las motivaciones van cambiando a lo largo de los años, porque cambian nuestras aspiraciones, nuestras necesidades, nuestros valores y creencias o simplemente nuestra realidad. Y puede ocurrir que en muchos momentos no encontremos “esa motivación” para comernos el mundo que sí teníamos en otro momento. Es normal y pasa en todas las profesiones. Lo que pasa es que esto es muy frustrante, ¿verdad? A todos y a todas nos han inculcado esa idea de que hay que estudiar, trabajar duro, el sacrificio que exige una carrera musical. Y cuando no tenemos ganas de estudiar o de tocar, nos sentimos también muy culpables, como si no tuviéramos derecho a desmotivarnos, sentimos que tendríamos que estar frente al instrumento, pero no tenemos ganas. Así que vale la pena para un segundo y pensar.

Si tus necesidades han cambiado, o si tus expectativas han cambiado, piensa si tú también las has acompañado en ese cambio. No podemos buscar la motivación en algo que ya no existe, por tanto necesitarás revisar cuál es ahora tu realidad para plantear los nuevos objetivos.

Tener objetivos claros en nuestro horizonte te ayudará mucho. Eso sí, tenemos que cuidar mucho que estos objetivos estén bien planteados. Si no, lo más fácil es que nos lleven de nuevo a la frustración. Recuerda el método “Smart, Pure and Clear” del que hablamos en el curso sobre “Cómo marcarse objetivos” nos ayuda mucho a establecerlos de la manera más adecuada para que cumplirlos esté a nuestro alcance.

Y por otra parte, ¡puedes darte un premio de vez en cuando! Cuando hablamos de motivación, hay un tipo que se llama motivación extrínseca, que no tiene que ver exactamente con la satisfacción por realizar el trabajo en sí, sino con los factores externos que nos premian por ello. Una recompensa de vez en cuando puede empujarte en un principio hasta que empieces a sentir de nuevo el gusto por la propia actividad, en tu caso, ¡el gustazo de hacer música!

4. ¿Debería dedicarme a esto?

Definitivamente cambiaría esta pregunta por…:

  • ¿Quiero dedicarme a esto?

Porque ya sabemos que el mundo de la música es sacrificado, vamos a tener que pasar muchas horas frente al instrumento o frente al ordenador o la partitura, tendremos que vivir situaciones de tensión y de estrés, y lo que más nos va a ayudar en todos esos momentos es el convencimiento firme de que esto es lo que queremos hacer.

Después de tener una respuesta a esta primera pregunta llega el momento de contestar a otras como por ejemplo:

  • ¿Qué oportunidades hay?
  • ¿Mis habilidades responden a los requisitos para estas oportunidades?

Y aquí llega algo muy importante para todos y todas, no solo en el mundo de la música sino en general, y es que deberíamos conocernos al máximo. Cuando empezamos a hacernos estas preguntas, en realidad lo que estamos haciendo es un balance de nuestras fortalezas y nuestras debilidades. Y después intentamos conocer también al máximo nuestro entorno, las oportunidades y amenazas por las que hoy en día pasa nuestro instrumento, nuestro lugar de residencia o el sector en el que nos queremos enfocar. Este es el famoso análisis DAFO, que seguramente nos ayude a tomar más consciencia de nuestra realidad.

A lo hora de tomar decisiones sobre tu carrera, es muy importante tener el máximo de datos posibles. Por eso, haber hecho un DAFO exhaustivo siempre es buena idea. De hecho es algo que recomiendo en escuelas y conservatorios a principio de cada curso.

Una vez analizado todo, ya se trata de valorar qué pesa más. Ver si tus debilidades son subsanables o mejorables, si tus fortalezas son un valor diferencial ante la demanda actual, si en el sector hay oportunidades adecuadas a tu perfil…

Hasta este punto has pensado en tí y en cómo encajas en este mundo de la música. Pero muchas veces esta gran pregunta nos hace reflexionar sobre las oportunidades y nos lleva directamente a la siguiente:

5. ¿Conseguiré un trabajo para vivir de la música?

Probemos entonces con estas otras preguntas:

  • ¿Cuántas salidas profesionales conozco en el mundo de la música?
  • ¿En la imagen que tengo de mí mism@ en el futuro, visualizo solo una salida?
  • ¿Y eso significa descartar las demás?
  • Y si no… ¿qué?

La primera está directamente relacionada con el análisis DAFO que decíamos en la pregunta anterior, pero no tanto en la parte de fortalezas y debilidades propias sino más centrada en las oportunidades y amenazas del sector. Y puede pasar que al pensar en esto encuentres oportunidades en las que no habías pensado o a las que no habías dado mucha importancia, pero que en cambio aparecen de repente como posibilidades a considerar a la hora de buscar un trabajo, osea vivir de la música.

Por eso es es importante ser exhaustivo y obtener las máximas posibilidades, ya que tener una imagen lo más certera y amplia posible de la realidad te puede ayudar mucho.

Pero también puede pasar que nunca hayas imaginado tu futuro en alguna de esas situaciones, por ejemplo: trabajando como profesor cuando tú siempre quisiste ser concertista; trabajando en una banda sinfónica cuando tú siempre quisiste tocar en una orquesta, montando tu propia academia de música cuando tú siempre quisiste trabajar en un conservatorio público…

Por eso la visión que tengas de ti mism@ en el futuro puede jugar un doble papel. Por una parte, puede ayudarte a centrar tus esfuerzos y poner el foco en las acciones que te van a llevar en la dirección adecuada. Pero por otra, puede estar cerrando unas puertas o tapando unas posibilidades que de otra manera estarían ahí, delante de ti. En este caso quizás debas pensar si es el momento de apostar todo a tu única opción o si es el momento de abrir el campo de búsqueda y abordar otras.

El mundo de la música es apasionante en todas sus facetas. Unas pueden gustarnos más, otras pueden ser lo que siempre hemos soñado, y otras la opción que nunca imaginamos que nos apasionaría.

De una manera o de otra, todas las respuestas dependen de ti. Aunque a veces no se trata tanto de encontrar las respuestas como de hacerse las preguntas adecuadas. ¿En qué momento de tu vida estás? ¿Dónde está tu foco? ¿Qué objetivos tienes? ¿Qué es lo que te mueve? Seguro que llegarás a la conclusión adecuada. Y si aparece la más mínima duda… ¡Escríbeme!

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Por Armando Flores

Musico por vocación y profesión, doy clases de canto en una academia para los más pequeños. Desde hace años, escribo en varios medios especializados. Si eres más feliz, dímelo cantando.

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